Gestión de cobros pendientes
A nadie le gusta reclamar dinero a un cliente con el que quiere seguir trabajando. Nos encargamos de recordar las facturas pendientes con buenas formas y de llevar la cuenta de cada una.
Qué hacemos exactamente
Hacemos una gestión de cobros amable y constante. Sirve para que el dinero que te deben llegue sin estropear la relación. En concreto:
- Repasar contigo qué facturas están vencidas y cuáles están a punto de vencer.
- Enviar un recordatorio cordial antes o justo después del vencimiento.
- Llamar al cliente si no hay respuesta, para confirmar que recibió la factura y si hay algún problema.
- Mandar de nuevo la factura o los datos de pago cuando el cliente no los encuentra.
- Recoger compromisos de pago, con la fecha que el propio cliente indica, y anotarlos.
- Detectar facturas con incidencias, como un importe discutido o un dato erróneo, y pasártelas.
- Mantener una lista actualizada de lo pendiente, lo cobrado y lo que está en duda.
Está dentro de nuestra gestión administrativa, y la puedes pedir sola.
Para quién es
Se nota sobre todo en negocios que facturan a menudo a los mismos clientes. En las academias y centros de formación quedan recibos mensuales que se olvidan. En los gimnasios y centros deportivos hay cuotas devueltas por el banco que nadie revisa.
Las empresas de limpieza trabajan para comunidades y oficinas que pagan con retraso. Y las agencias de marketing y publicidad facturan por proyecto y a veces cobran meses después.
También tiene sentido si te da apuro llamar a un cliente por dinero o si directamente no te acuerdas de quién te debe qué.
En la lista de cobros de la empresa aparece: factura de septiembre reenviada al nuevo correo, el cliente indica que la paga esta semana.
Cómo nos sincronizamos contigo
Nos das acceso a tu listado de facturas emitidas o nos lo mandas cuando toque. Con eso preparamos la lista de pendientes. Tú marcas los clientes con los que hay que ir con más cuidado y los casos que prefieres llevar tú.
Acordamos el tono y los pasos. Primero un recordatorio escrito, después una llamada, después un aviso para ti. Nunca pasamos de ahí sin hablarlo contigo.
Cuando un cliente paga, nos lo dices o lo vemos en el dato que compartes con nosotros. Así no reclamamos algo ya cobrado. Ese detalle evita la mayoría de los malentendidos.
Lo que no hacemos
- El recobro judicial y las reclamaciones por vía legal quedan fuera de nuestro trabajo.
- No amenazamos, no presionamos y no hablamos con terceros sobre la deuda de tu cliente.
- No negociamos quitas, aplazamientos ni descuentos sin tu permiso.
- No movemos dinero ni accedemos a tus cuentas bancarias para cobrar.
Preguntas frecuentes
¿No quedaré mal con mis clientes?
Al contrario. Un recordatorio educado y a tiempo se entiende como orden, no como desconfianza. Muchos clientes agradecen que les reenvíes la factura que se les había perdido.
¿Qué pasa si un cliente no paga después de todo?
Te pasamos el caso con todo el historial: fechas, mensajes y respuestas. A partir de ahí decides tú, con tu gestoría o con tu abogado, cómo seguir.
¿Lo puedo unir al seguimiento de presupuestos?
Sí. Cubrir desde el seguimiento de presupuestos hasta el cobro da una visión completa de cada cliente. Si buscas ayuda con más tareas de oficina, mira el administrativo virtual.
Tu dinero, sin incomodidad
Cuéntanos por WhatsApp cómo llevas hoy las facturas pendientes. Te proponemos una forma de recordarlas con tacto.