Recepcionista virtual
La primera impresión de tu negocio ocurre antes de que el cliente cruce la puerta. Una recepcionista virtual se encarga de que esa primera voz sea amable, clara y bien informada.
Qué hacemos exactamente
Hacemos lo que haría la persona del mostrador de entrada, pero a distancia. Como recepcionista virtual nos ocupamos de:
- Dar la bienvenida a quien llama o escribe por primera vez y averiguar qué busca.
- Explicar cómo llegar, dónde aparcar, qué traer y cuánto suele durar la visita.
- Dirigir cada consulta a la persona o al departamento que toca dentro de tu equipo.
- Reconocer a los clientes habituales y tratarlos como tal, con la información que nos dejas.
- Avisar a tu equipo de quién va a venir y con qué motivo.
- Atender a proveedores, repartidores y visitas que preguntan por alguien en concreto.
- Recoger las primeras impresiones o comentarios de quien acaba de visitarte, si nos lo pides.
Es una de las tareas de la secretaria virtual y suele ir de la mano de la atención de llamadas.
Para quién es
Está pensada para negocios con visitas presenciales donde el trato inicial pesa mucho. En hoteles y hostales el huésped pregunta por la llegada, el aparcamiento o el desayuno. En las clínicas y consultas médicas el paciente quiere saber qué traer y a qué consulta ir.
En los centros de fisioterapia toca orientar a quien llega por primera vez con una lesión. Y en los gimnasios y centros deportivos se acercan personas curiosas que quieren conocer las instalaciones antes de apuntarse.
También tiene sentido cuando tu recepción física existe, pero no llega a todo. La persona del mostrador atiende a quien tiene delante y nosotros a quien está al otro lado del teléfono.
El encargado del hostal recibe el aviso: Laura Gil, llegada tardía mañana, ya tiene la ubicación del aparcamiento.
Cómo nos sincronizamos contigo
Nos explicas tu negocio como se lo explicarías a alguien que entra a trabajar contigo. Quién hace qué, cómo se llega, qué dudas son las de siempre y qué hay que decir en cada caso. Lo convertimos en una guía de recepción que repasamos juntos.
Si tienes varias personas o salas, nos das la lista de a quién se avisa en cada situación. Así cada recado va directo a quien lo necesita, sin rodeos.
Cada cierto tiempo revisamos contigo lo que ha cambiado: una nueva dirección, un profesional que se incorpora, una norma de acceso distinta. Una recepción bien sincronizada no deja a nadie en la puerta con información vieja.
Lo que no hacemos
- No estamos físicamente en tu local: no abrimos la puerta ni recibimos paquetes en mano.
- No decidimos si un paciente, huésped o cliente debe ser atendido antes que otro; seguimos tus criterios.
- No damos indicaciones médicas ni de tratamiento propias.
Preguntas frecuentes
¿En qué se diferencia de una secretaria virtual?
La recepción es la puerta de entrada: bienvenida, orientación y aviso. La secretaria virtual abarca más, como el correo, los recados o el filtrado. Puedes empezar por la recepción y ampliar cuando quieras.
¿Podéis dar citas desde la recepción?
Sí, si lo encargas. Para eso sumamos la gestión de citas y trabajamos sobre la agenda que ya usas.
¿Cómo sabéis quién es un cliente habitual?
Porque tú nos lo dices. Puedes darnos una lista o indicarnos dónde consultarlo. Con esa información saludamos por el nombre y evitamos preguntas que ya conoces.
Tu recepción, siempre con buena cara
Mándanos un mensaje y explícanos cómo recibes hoy a tus clientes. Vemos juntos qué parte podemos llevar nosotros.