Secretaria virtual y gestión para corredurías de seguros
Tus clientes llaman cuando tienen un siniestro, no cuando a ti te viene bien. Les atendemos, tomamos los datos y seguimos el asunto hasta que lo cierras tú.
Una tormenta, una lluvia de partes y el teléfono sin descanso
En una correduría el teléfono va por oleadas. Tras una tormenta o una granizada llaman todos a la vez: el techo que gotea, el coche abollado, el toldo arrancado. Cada cliente quiere saber qué hace ahora y quién va a ir a su casa. Mientras atiendes a uno, otros se quedan esperando.
El resto del año tampoco es tranquilo. Con cada vencimiento llegan las renovaciones con subida y hay que explicarlas. Antes del verano llaman los que se van de viaje y quieren saber si su póliza les cubre. Hay recibos devueltos que nadie reclama y clientes que mandan por WhatsApp la foto de un parte amistoso sin rellenar. Tu tiempo debería ir a estudiar coberturas, no a perseguir un número de cuenta.
Lo que puedes delegar
Atención
- Atender las llamadas con el nombre de tu correduría y tomar los datos de cada siniestro.
- Recoger por WhatsApp fotos, partes amistosos y facturas de reparación.
- Pasar las consultas sobre coberturas a tu equipo, sin opinar nosotros.
- Dar cita para revisar pólizas o firmar una nueva.
- Recoger quejas por la tardanza de un perito o de una indemnización.
- Filtrar las llamadas comerciales para que te lleguen solo las de clientes.
Tramitación
- Comunicar el siniestro a la compañía con los datos que nos des y seguirlo hasta que se cierre.
- Reclamar recibos devueltos al cliente con el tono que tú elijas.
- Pedir la documentación de cada alta: DNI, ficha técnica, escrituras o datos del local.
- Preparar el listado de vencimientos próximos y avisar a cada cliente.
- Pedir a las compañías las cotizaciones que tú decidas y ordenarlas para que las compares.
- Coordinar con peritos y reparadores las visitas a casa del asegurado.
Nos quedamos con la atención, con la tramitación o con todo. Para lo primero está nuestra secretaria virtual; para lo segundo, la gestión administrativa. Si te pierdes entre tantos siniestros abiertos, mira el seguimiento de expedientes.
Una mañana de septiembre, después de la gota fría
Tu asesor abre el expediente y encuentra las fotos, la dirección, el número de póliza y la pregunta concreta que el cliente necesita que le respondas.
Cómo nos sincronizamos con tu correduría
Nos cuentas con qué compañías trabajas, cómo repartes la cartera entre tu equipo y qué siniestros quieres llevar en persona. Nos dejas por escrito lo que podemos decir y lo que siempre pasa a un asesor. Nunca recomendamos un seguro ni interpretamos una póliza.
Trabajamos sobre tu agenda, tu cartera y tus carpetas de clientes, con el acceso que tú decidas. Anotamos cada paso del siniestro para que cualquiera de tu equipo sepa cómo va. Te enviamos un resumen y solo te subimos lo que requiere tu decisión o tu firma.
Preguntas de corredurías de seguros
¿Vais a asesorar a mis clientes sobre coberturas?
No, eso queda siempre en tu mano. Nosotros atendemos, tomamos los datos y seguimos el asunto. Si el cliente pregunta qué le cubre, se lo pasamos a su asesor.
¿Podéis reclamar los recibos devueltos?
Sí. Llamamos o escribimos al cliente, le recordamos el importe y le damos la forma de pago que tú indiques. Te avisamos de quién paga y de quién no contesta.
¿Cómo os organizáis en las campañas de renovación?
Preparamos con tu equipo el listado de vencimientos y avisamos a cada cliente con antelación. Recogemos sus dudas y te pasamos las que piden una oferta nueva.
¿Cuánto cuesta?
Lo calculamos según el tamaño de tu cartera y la parte que quieras delegar: precio a tu medida, que te decimos antes de empezar.
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